sábado, marzo 04, 2006

¿Dónde estás?

Y, ¿adónde se fue dios?

He atravesado las paredes del alma
para encontrarlo, mas no lo he hallado;
transité por las espinas del corazón
gritando a voz en cuello su nombre,
mas el jamás respondió a mi llamado.

Quemé mi carne y desgarré mis huesos
pensando que sentiría el mismo dolor
al estar también en mi cuerpo,
como en todas partes,
pero dejó que el llanto nublara mis ojos,
paralizados de sufrimiento.

Sembré una pequeña flor, que bañada
por las aguas de un río, creció más hermosa
y bella que ninguna otra jamás vista,
queriendo conmoverlo pero a cambio
dejo caer una tormenta que rompió
las delicadas ramas de mi flor.

Aún me cuestiono, ¿adónde pudo haber ido?
y sin embargo, a veces cuando veo
a un niño pequeño sonriendo,
me parece ver su rostro reflejado
en sus pupilas.

2 comentarios:

Tirza dijo...

si está... en aquel silvido apacible.. y en la sonrisa de ese niño... si, está.

kaihoukan dijo...

así es Tirza, todo cuando nos devuelva la vida, y las esperanzas guarda un poco de ese ser divino...


Saludos