martes, noviembre 28, 2006

Pudiera ser.

Pudiera ser que de mi solo un sueño quedara,
o una mancha en un papel hablara de lo que fui,
y la fotografía amarillenta y marchita reflejara
con desgano la agónica mueca vacía de mi rostro.

Pudiera ser menos que una lágrima sobre la tierra,
y desaparecer en una polvareda melancólica
en medio de este destierro insustancial,
perdido de todo, de lo que alguna vez caminé,
de lo que alguna vez soñé.

Pudiera intentar hacerme el fuerte
y golpear con mazo de hierro esta tristeza,
apagar la hoguera que abruma mi voluntad,
liberar al espíritu guerrero que mora en mi,
y entonces, erguirme sobre este mundo,
en el que todo es un atentado contra la vida.

Pudiera ser todo esto, o no hacer nada;
simplemente enmudecer, mientras el viento sopla,
el cuarto de paredes blancas sigue oscuro,
las gaviotas emigran, las ballenas cantan,
y los “pudiera” brotan a mil por segundo.

Pero lo que no dejaré en medio de “pudieras” huecos,
es apagar la esperanza de mi corazón,
ni asesinar mi alada libertad,
que aún surca cielos e infiernos,
entre quimeras y existencialismos irremediables.

2 comentarios:

Elisa de Cremona dijo...

pucha, la tristeza parece uqe se vuelve mal mayor por estas fechas para todos...
un beso

kaihoukan dijo...

Elisa

quizá sea por la epoca o por el clima frio, o puede que sea por que eso queria gritar mi alma...

Saludos!!